Damas del crimen… continuación…

 


Hola a todos.

El Nobel ya pasó. Con dos argentinos entre los favoritos se lo llevó un señor húngaro.

«Siempre nos quedará Paris» le decía Rick a Ilsa en Casablanca y tenía toda la razón.  Para los que no leemos a muchos premios nobel… siempre nos quedará la literatura o el génerno que más nos gusta.

Había empezado una serie de semblanzas de nuestras queridas Damas del crimen. Hoy le toca su merecido lugar a la muchacha de la fotografía del inicio… ¿La ubicas Lector incansable?

Quizás no porque la imagen más popular es esta…

 


Cuando ya tenía sus años y el alcoholismo y otras fobias habían dejado una huella en su bello rostro.

Sí. Es ella Patricia  Highsmith. 

Patricia no vino al mundo con muchas señales… de amor.

Su madre se había peleado con su marido y estaba divorciándose cuando se enteró de que estaba embarazada. La solución que encontró la señora fue tomar aguarrás… para lograr un aborto… Patricia nació contra todo pronóstico y siempre tuvo una relación amor  odio con su progenitora… Agregamos que conoció a su padre recién cuando tenía 12 años y… no debió ser un momento fácil para la niña…

De las curiosidades que puedo mencionar de ella porque ya se ha escrito mucho sobre esta gran escritora y este blog no busca descubrir la pólvora… puedo decir que el llamado Maestro del suspenso, Alfred Hichtcock adaptó una de sus primeras novelas: Extraños en un tren. El guion lo hizo otro maestro solo que del cuento… Raymond Carver. ¡Qué tal el equipo!



Y luego siguieron más adaptaciones de sus novelas entre las cuales no podía faltar Ripley, el estafador, amoral que ella creó.

El único trabajo que tuvo durante años y que puede considerarse como permanente fue guionista de comics para una editorial.

Nunca tuvo relaciones estables… y no toleraba mucho la presencia de otras personas. Llegó a decir:

«Mi imaginación funciona mucho mejor cuando no tengo que hablar con la gente».[

Y si puedo agregar… prefería la compañía de gatos…

 

Ahora me voy a permitir contarles una breve anécdota personal.

Un día me había escapado del trabajo para acercarme al kiosco de revistas a ver las novedades que las editoriales sacaban… y me topé con un pequeño libro que devoré en cuestión de dos semanas: Suspense o como se escribe una novela de suspenso.



Allí la escritora contaba como a partir de una escena cotidiana… podía existir el germen para una historia de misterio… o de crimen. Una verdadera joya…

Por sus opiniones vertidas en sus publicaciones la opinión pública de los Estados Unidos le era adversa así que fue viajando hasta recalar en Locarno, Suiza donde murió… Escribió más de 30 libros entre novelas, ocho colecciones de cuentos y varios ensayos.

También leí de ella un cuento que involucra un espantapájaros y dos vecinos enfrentados… en español e inglés. Lamenté que fuera tan corto… 

Patricia sufrió mucho y eso modeló su pensamiento de tal modo que creo personajes a menudo marginales, perseguidos por la culpa o la tragedia. 

Para la redacción de esta publicación debí buscar imágenes suyas y al toparme con varias fotografías donde aparece una muchacha muy bella y sonriente, me maravillé. 

Quise quedarme con esta imagen suya... sonriendo y feliz para la apertura. Y por que no, joven también para el cierre. 



Y eso ha sido todo por hoy. Si esta publicación les ha gustado… los espero la próxima semana Dios mediante… y… ¡Nunca dejen de leer!


Comentarios

  1. Qué historia cruenta la de Patricia Highsmith... pero a su vez una maravillosa virtud para las letras,no la conocía... buscaré...y encontraré alguno de sus trabajos... gracias por darla a conocer... hasta la próxima...

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