¿Viajarías en el tiempo para mejorar el mundo o tu país?
Hola a
todos.
Agosto
nos ha proporcionado muchas sorpresas. Una es la temperatura que parece un
adelanto del verano. ¿Pruebas de que hay un cambio climático sobre nuestras
cabezas?
En la
publicación que le dediqué a Graham Greene, conté que una compañera de nombre
Mariana, me había prestado un libro de este autor que pasé a leer con mucho
entusiasmo. Hoy intenté devolverlo y para mi sorpresa yo había entendido mal:
¡me lo había regalado!
De modo
tal, que nobleza obliga así que… ¡Mariana eres mi heroína!
Y si de agradecer se trata, no me quiero olvidar de Noe Tonga 1 que es asidua comentarista de mis publicaciones. ¡Noe tu también estás en el Panteón de mis heroínas!
Agradecimientos hechos, pasamos a la publicación.
Yo no
había leído nada de un señor que era y es considerado el rey del terror. Quizás
por abordar un género que como te decían tus abuelas y padres: Si ves esa
película… vas a tener pesadillas… Pero un día, luego de toparme con un resumen
de sus consejos para escritores me dije: Este hombre… se merece una oportunidad
y me aventuré con una novela suya: 22/11/63. Y su autor es el legendario…
(redoble de tambores y fanfarrias…) Stephen King.
Para que
los que no la hayan leído… lo siento, advierto que se vienen spoilers, spoilers, spoilers… El que avisa no es traidor...
Si el título les parece extraño y se preguntan: ¿es una fecha? Lo es. Una fecha en el formato anglosajón donde escriben primero el día, luego el mesa y finalmente el año. 22 de noviembre de 1963 es una fecha de gran importancia para los Estados Unidos de América, los archiconocidos E.E.U.U., y este autor lo entendió y cómo. Stephen
King mezcló en una novela que parece no terminar nunca y uno, desea que sea
así, que nunca termine, ciencia ficción, retrato social de la época, reflexiones de la vida, y muchas cosas
más. Cuando al fin la terminé me sentí un poco huérfano… porque la historia se
había acabado.
Un
profesor de literatura en una escuela para adultos traba una amistad con un
señor propietario de un restaurante típico estadounidense; café y donas,
hamburguesas y Coca-Cola.
Pero,
por azares del destino, el depósito de sus insumos, donde guarda las bebidas y los cajones de mercaderías está conectado con una
grieta en el espacio-tiempo y puede viajar… a otra década.
De numerosas charlas con el hombre surge la
idea de viajar a la década de los sesenta donde comenzó la caída de aquel sueño americano para impedirlo, modificar los acontecimientos. ¿Cuáles? Nada más que impedir el asesinato del presidente J.F. Kennedy. Y lo que podría parecer una... "magufada", en manos
de King o mejor dicho, en su palabras, se convierte en un relato delicioso por
dónde se lo mire:
Por las
consecuencias que el mismo protagonista debe sufrir, porque utiliza su
conocimiento del futuro para hacer apuestas y… spoiler: sale mal. A un par de
mafiosos no les hace mucha gracia y le dan una golpiza dejándolo casi inválido
por semanas.
Porque
relata una historia de amor que tiene todos los pronósticos de salir mal, pero
todos los que leímos el libro queremos que termine bien… ¡Punto para el autor!
Además,
el protagonista se convierte en una especie de detective-agente secreto que
investiga a un oscuro hombre, de apariencia inofensiva llamado Lee Oswald con
el propósito de neutralizarlo lo antes posible antes que cometa uno de los magnicidios más famosos de la historia contemporánea.
Del libro recuerdo una frase que me marcó y que dice el protagonista en el baile de graduación. Ahí descubrí que estaba ante un gran… mejor dicho: GRAN autor.
“Hogar es contemplar la luna elevarse sobre la
durmiente tierra baldía y tener a quien llamar para que se acerque a la ventana
y te acompañe. Hogar es donde bailas con otros y el baile es vida.”
Otra frase
más por favor, que la novela tiene muchas y muy buenas:
“La vida cambia en un
instante. A veces gira en nuestra dirección, pero con más frecuencia rueda
lejos de nosotros, flirteando y haciendo señas mientras se marcha: Hasta la
vista, cariño, fue bonito mientras duró, ¿verdad?”
La
novela fue para mi un gran descubrimiento. Stephen King estaba encasillado, marcado
como escritor de historias de terror. Incluso recuerdo un curioso episodio que
ilustra el mismo concepto. Yo estaba en uno de los pasillos de mi trabajo y una
de mis jefas por ese entonces me preguntó qué estaba leyendo. Le señalé el
nombre del autor y ella dijo: «No. Terror no» «Pero mire que no es de terror es
de ciencia ficción, habla de un viaje en el tiempo y…» Recuerdo que la mujer
siguió meneando la cabeza como si le costara comprender que aquel autor
escribía otros géneros y muy bien.
Y eso a
sido todo por hoy. En Internet de seguro encontrarán opiniones divididas: algunos
piensan que es una pérdida de tiempo total… y otros que es una gran historia
muy bien narrada.
Yo soy de los segundos. Como curiosidad no puedo dejar de mencionar que se hizo una miniserie de bastante buena calidad; los que hayan tenido la oportunidad de verla saben lo que estoy diciendo. ¿Y tú Lector incansable? ¿Viajarías en el tiempo para modificar los hechos de la historia buscando crear un mundo mejor según tu criterio? ¿Serías capaz de soportar una situación inesperada como un romance no calculado? Los espero si Dios así lo quiere el próximo jueves en otro comentario sobre temas de la literatura o sobre una novela. Bendiciones para todos y… ¡nunca dejen de leer!
Gracias...tu sabes por que...
ResponderEliminarSí, totalmente viajaría en el tiempo...
Cambiaría tantos momentos y situaciones adversas... buscaría "ser feliz"...
Es tan larga la lista de todo lo que haría diferente...
Gracias,por qué ya no puedo hacerlo,si puedo soñarlo...
Hasta pronto, sigue con tus análisis... saludos