El espejo de los espías… Cuando Le Carré le dio un descanso a su agente Smiley.
Hola a
todos.
Se
acerca el fin de año y todos más de una vez hacemos racconto de lo vivido y la
nostalgia nos atrapa… a veces mucho… y otras no tanto.
Será por
eso que recordé una novela que busqué en forma afanosa y la encontré casi
sepultada por el polvo del olvido.
El
título en cuestión es: El espejo de los espías.
¿Por qué
tanto afán en la búsqueda?
Fui de
una generación que me dejaban ver televisión sin tanta… vigilancia. Quizás mis
padres confiaban en ese horario de protección al menor que se fue diluyendo
hasta desaparecer… Es muy posible.
O tal
vez era el hecho de que en aquellos años solo tenía tres canales y poco podía
hacer…
Mi
primer contacto con la historia fue a través de la película con el señor Anthony
Hopkins en uno de los roles.
Me gustó
en su momento y decidí buscarla años después cuando decidí que tal vez podía
llegar a escribir algo parecido… o al menos que aprendería bastante leyendo a
su autor.
Tenía
grabada en mi mente una escena final que… oh sorpresa, no está en el libro. Fue
agregada por la creatividad del director o el guionista.
Alerta
de spoilers.
Pienso
que no le hundo el bote contando toda la historia ya que tiene sus años, pero
por lo pronto he advertido. El que avisa no es traidor…
Guerra
fría y alguien hace llegar a la cúpula de los servicios de inteligencia
británicos unas fotografías donde aparecen en primer plano misiles...
soviéticos. Los mismos estarían apuntados hacia Occidente a una distancia casi
ridícula… de la línea que divide a Alemania en dos.
Los jefes
de los servicios primero saltan por los aires y luego con más calma, llegan a
la conclusión de que puede tratarse de una mentira. Lo que hoy llamamos fake
news.
Envían a
un agente que logra hacerse de las fotografías pero… tiene un lamentable
accidente; es atropellado por detrás por un automovilista que se da a la fuga…
Logran
fabricar a un presunto hermano que logra engañar a los servicios de inmigración
donde pululan la gente de inteligencia soviética y después de muchos trámites…
se hacen de las pertenencias del muerto, pero ni señas de los negativos…
No
contaré más del núcleo de la novela.
John Le
Carré tomó un episodio que mantuvo la tensión entre Occidente y la Unión
Soviética durante años, la posibilidad de que los comunistas tuvieran misiles
emplazados prácticamente al otro lado del muro de Berlín, como un perro que te
está esperando por si saltas la cerca para rescatar a tu pelota…
Solo que
este perro puede desatar la tan temida Tercera Guerra Mundial…
Comparto
la escena que más me impactó de la película.
Unos
niños juegan en la calle. De pronto uno de ellos encuentra el rollo con los
negativos y los usa como bandera desplegable mientras corre…
La
historia termina.
No sé si
es la mejor novela de Le Carré pero a mi me gustó. Relata con una cantidad
enorme de datos, todos los preparativos para una operación de inteligencia,
como alguien que lo ha vivido todo… desde adentro y aquel final… que solo está
en la película terminó por convertirla en una de mis viejas obsesiones
narrativas.
¿Y tú
Lector incansable? ¿Viste esta vieja película a escondidas de tus padres? ¿La
buscarías en las profundidades del océano digital?
Si este
post les gustó los espero, Dios mediante el próximo jueves y por favor… ¡Nunca
dejen de leer!
Un año después 2026...
ResponderEliminarQué interesante historia...
En ascuas por años,la creatividad humana inagotable,feliz Año Nuevo ❤️